Por supuesto, la princesa misma era el premio mayor para todo, a nadie le interesaba el diamante si podían tener a la princesa de Inglaterra, no solo por su belleza, sino también por su título y lo que podrían conseguir gracias a este. Pero había alguien en todo el baile que no se habia acercado pese a buscar un matrimonio. Soren era un joven aristocrata pero de bajos recursos, jamás habia estado en Londres hasta esas fechas, donde él y su hermana buscaban parejas medianamente respetables. Pero abrumado por las señoritas, el mayor de los Mormont salio de la fiesta al jadrín, queriendo un poco de aire fresco.