Porque el corazón nunca olvida dónde fue feliz. Hacía mucho tiempo que no volvía a este lugar… y, de alguna manera, se siente como volver a casa.
Pero esta vez regresé con un sentimiento nuevo. Un sentimiento que no experimentaba desde hace mucho tiempo, desde la última vez que estuve aquí.
Y es diferente.
Más fuerte. Más suave. Más bonito.
Un sentimiento que creí perdido. Una luz que pensé que se había apagado con el tiempo.
Por eso, hoy solo puedo dar las gracias.
Gracias, TeeTee y Por, por llegar a mi vida cuando menos lo esperaba. Por devolverme la ilusión, por hacerme sentir de nuevo esa emoción que creía extinguida, y por encender una vez más esa pequeña luz que llevaba tanto tiempo dormida en mi corazón. ✨