A mis hermanos venezolanos:
No existen palabras capaces de aliviar un dolor tan grande como el que hoy están viviendo. Desde Colombia, nuestros corazones están con ustedes. Hemos llorado con cada noticia, con cada familia que lo ha perdido todo y con cada persona que aún espera encontrar a un ser querido entre los escombros.
Quiero que sepan que no están solos. En mi país muchas personas estamos reuniendo alimentos, medicamentos, ropa y todo lo que pueda servir para tenderles una mano. Es poco comparado con el inmenso dolor que atraviesan, pero nace del cariño, de la solidaridad y del profundo deseo de acompañarlos en este momento tan difícil.
Colombia y Venezuela comparten mucho más que una frontera; compartimos historia, familias, sueños y un lazo que ningún desastre podrá romper. Alguna vez fuimos una sola nación, y esa hermandad sigue viva en el corazón de millones de personas.
A quienes hoy lloran la pérdida de un ser amado, les envío un abrazo que ojalá pudiera cruzar la distancia. A quienes siguen buscando a sus familiares, deseo con toda mi alma que no pierdan la esperanza. Y a quienes sobrevivieron, les pido que se cuiden, que se aferren unos a otros y que recuerden que el mundo entero está pensando en ustedes.
Venezuela, no están solos. Colombia camina a su lado, hoy y siempre. Que Dios les dé la fuerza para levantarse de esta tragedia y que nunca les falte una mano amiga cuando más la necesiten.
Con todo mi cariño, desde Colombia. ❤️