LAS REGLAS DE EL CLUB
Cuando formamos El Club, hicimos un pacto. No íbamos a ser como los demás. No íbamos a ser los ingenuos que creían en promesas vacías. Así que establecimos reglas.
Reglas que, en teoría, nos protegerían.
Reglas que, eventualmente, íbamos a romper.
1. NADA DE ENAMORARSE
El amor era una trampa. Nos lo habían demostrado una y otra vez. Así que no importaba cuántos besos hubiera, cuántas noches compartiéramos con alguien, nunca-NUNCA-íbamos a permitirnos sentir algo real.
2. NO SEGUNDAS OPORTUNIDADES
Si alguien nos lastimaba, se acabó. Punto. Sin excusas, sin segundas oportunidades. No importaba cuánto lo suplicaran, cuánto se arrepintieran. En El Club, el pasado se quedaba atrás.
3. SI DUELE, LO IGNORAS
El dolor no tenía lugar en nuestras vidas. Si algo dolía, lo cubríamos con alcohol, con risas, con alguien nuevo en nuestra cama. Nada de dramas. Nada de lágrimas.
4. NO PREGUNTES, NO CUENTES
Si alguien desaparecía una noche, si alguien se escapaba con alguien más, nadie preguntaba. Nadie juzgaba. Nos dábamos espacio para hacer lo que fuera necesario para olvidar.
5. SOLO NOSOTROS IMPORTAMOS
El Club era nuestra familia. Nadie más. Nadie de afuera. Si alguien se metía con uno, se metía con todos.
6. NO SE ROMPEN LAS REGLAS
Porque si rompíamos las reglas, dejábamos de ser El Club.
Y si dejábamos de ser El Club, volvíamos a ser solo cuatro idiotas con el corazón roto.
- JoinedFebruary 18, 2025
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