Es extraño, ¿saben? Se siente esa nostalgia de cuando la biblioteca se actualizaba y no era solo un museo de "lo que pudo ser". Cinco años es mucho tiempo; en ese lapso se ganan guerras, se terminan carreras (o se dejan a medias, como ya sabemos que pasa a veces) y, aparentemente, se perfecciona el arte de desaparecer mejor que un truco de Houdini.
Si alguien la ve por ahí, díganle que los personajes ya empezaron a cobrar alquiler por el espacio que ocupan en nuestra imaginación.