Me gusta mucho esos momentos en los que realmente siento que vivo, que no solo soy un cuerpo respirando, los días en los que me enamoro del cielo, de un café, de un postre, de una flor, que un recuerdo se siente tan bonito en mi corazón, los días de gratitud, cuando siento que los esfuerzos cobran sentido, y puedo regalarme algo bonito. Algo para la Yaya chiquita, la cachetona de cabello muy largo.