Lo que daría por volver a las tierras de los ríos, por lo menos ahí no van a verme mal por caminar por lo pasillos, como si hubiera cometido yo un pecado
— Darleen
Ya habían pasado varios días desde su último encuentro y la Targaryen se encontraba algo angustiada; Tras varias horas dando vueltas por la habitación, lo hizo llamar. Una de las doncellas abandonó la estancia para ir con el mayor de los Tully, que se encontraba en una de las alas.
- Prefiere estar con las mujeres y ni sé qué cosas hace además de follar.- Soltó un profundo suspiro, acariciando su abdomen de nuevo.- Lo sé, será un gran príncipe.
- Eres tan bueno, amor mío.- Aseguró, tomando una de sus manos para dejar pequeños besos en estas.- Los niños te adoran, sobretodo los pequeños. Más que a su propio padre
- Lamento no poder darte una relación pública, legítima.- Bajó un poco la mirada, entristecida por aquel hecho. Las cosas en su matrimonio iban cada vez a peor, mientras que con el Tully todo iba a mejor.