La muerte ha rodeado mi vida desde el 2025, inicie el año con un velorio, fue el tercer acercamiento que tuve, el primero fue cuando mi bisabuela falleció pero era muy joven para recordar todo, el segundo fue cuando el amigo de mi hermana falleció, recuerdo que llore porque todos estaban llorando y seguía sin entender por completo la muerte. Ese 2025 inicio con el fallecimiento de un tío materno, lejano a decir verdad, sin embargo al ver a todos sufrir llegué a la conclusión de que no quería vivir eso, justamente dos meses después falleció el abuelo de mi primo, me afectó demasiado porque mi primo es como un hermano mayor para mí, podemos pelear, hablar de estupideces y ese día me dedique a estar a su lado, deje de lado la escuela aunque estuve con muchos pendientes al día siguiente.
El 1 de diciembre del 2025 falleció mi abuela, a las 12, me despertaron a las 3 de la mañana, cuando recibí la noticia me quedé en blanco, todo el día estuve en blanco, falte a clases dos días, recuerdo que finalmente estaba formando un lazo con ella, estaba realmente feliz, a una semana de mi graduación, ella iba a ir, todo fue horrible para mí, justamente el miércoles de esa semana tenía examen, recuerdo que hice todo rápido, cada examen lo hice rápido sin importarme los resultados estaba destrozada.
El día de mi graduación si no fuera por mis amigos habría llorado.
Hace unos días me enteré del fallecimiento de una amiga de la secundaria, la desesperación me consumió porque no me creía la noticia, lo peor para mí fue enterarme por las redes sociales, me negué a aceptarlo pero no me quedo más opción.
Al final del día solo sentía desesperación y no quería hablar con nadie, realmente odie vivir esto, sin embargo, solo queda seguir adelante y recordar a quienes se fueron porque la verdadera muerte es cuando se olvida a la persona y finalmente empecé a cargar una cruz de olvidó.