La idea del fanfic comienza después de la guerra mágica. Al principio habría una narración que cuente de manera resumida todo lo que pasó: las muertes, las pérdidas, las heridas que dejó la guerra y cómo quedó destruido el mundo mágico después de todo lo ocurrido. La idea no es solo mostrar el final de la guerra, sino también cómo afectó emocionalmente a todos, especialmente a Harry y Draco.
La historia empezaría varios años después, cuando ambos ya son adultos y tienen sus propias vidas armadas. Los dos viven entre el mundo mágico y el mundo muggle, cada uno enfocado en su trabajo y en seguir adelante con su vida. Entre ellos existe una relación extraña, algo que nunca terminó de definirse. No están juntos, pero tampoco completamente separados. Hay una conexión que sigue existiendo aunque intenten ignorarla.
Durante Hogwarts habían tenido una relación muy profunda y significativa, pero la guerra rompió muchas cosas entre ellos. Nunca pudieron hablar realmente de lo que sentían, ni de todo lo que pasó durante esos años. El tiempo pasó y ambos siguieron adelante, aunque nunca terminaron de soltarse del todo.
Años después, vuelven a reencontrarse por motivos de trabajo. Hay una serie de sucesos extraños relacionados con magia antigua, runas, rituales y anomalías mágicas que comienzan a aparecer en distintos lugares. Bosques, lagos y zonas alejadas empiezan a mostrar señales de magia desconocida: runas incompletas, símbolos rotos, círculos mágicos dañados y rastros de rituales antiguos. Todo parece formar parte de algo más grande que todavía nadie logra entender, como si algo estuviera intentando despertarse.