Te despiertas y crees que todo está bien, que todo es normal, un día común, pero te dicen que ese día que creías normal, no es más que un día como todos, pero sumándole tanto dolor, tanta tristeza, tanto coraje; día en el que deseas devolver el tiempo y proteger a esa persona, porque él siempre lo hizo contigo, desear que nada malo le pasara para que no falte en tu vida, y decirle todos los días, lo importante que era para ti, no recuerdas tantas cosas que te decía, hasta que ya no las vas a recibir nuevamente, no aprecias tanto una risa loca, hasta que ya esa risa loca no la escucharas nunca más y duele, duele tanto, sientes algo acabar, pero iniciar otra, porque sabes que el está bien, que está en un mejor lugar, algo se parte dentro de ti, pero otra te reconforta y sabes que no todo acaba ahí, que depende de ti mismo el sentirlo siempre contigo