El día del Pride en CDMX, una Drag Queen que iba en un carro alegórico tiró su corona y yo la recogí y me puse súper triste.
Nos hubiéramos reído mucho juntas (tú sabes porqué) si aún te contara cosas.
Habríamos ido juntas, de hecho. Te la hubieras acabado poniendo tú y yo te habría dado un besito mientras nos reíamos de tu nueva adquisición para tu colección y la broma seguiría hasta la eternidad.
Sé que tienes nuevas cosas de la colección.
Y me gusta pensar que cuando las consigues, te ríes y te gustaría contármelo.
Pero sé que no es así.