"El Jardín de la Esperanza Eterna no era un lugar al que Hollyberry Cookie fuera por elección propia. Era un paraje de una belleza irreal, sí, con frondosos árboles de azúcar glaseado que susurraban con el viento y fuentes que manaban leche de fresa, pero estaba teñido de un silencio que le ponía los pelos de la espuma de la barba de punta." QUÉ ausilio