Gracias por cada lectura, por cada suspiro que le roban a mis historias, por quedarse a habitar entre las sombras y las llamas que escribo.
Ustedes son esa chispa que mantiene vivo el fuego detrás de cada palabra, los ecos que responden cuando el alma de mis personajes grita.
Gracias por dejarme entrar en sus noches, por leerme con el corazón temblando y la mente encendida.
Aquí, entre tinta, deseo y oscuridad, seguimos tejiendo juntos mundos que arden… y sanan.
Con amor y un toque de caos,
— YIAdame