Y, luego de muuuuuuuuuuuucho tiempo, vengo a decir que Mil Pedazos ha llegado a las +14000 lecturas.
Me parece mentira, porque sigo sintiendo que a la historia/narración/estilo le hace falta mucho, porque pudo haber sido mejor pero le di todo lo que tuve al escribirla. Porque no es de mis mejores historias y aún así es tan querida♥️ y ver cómo sigue siendo leída (casi... ¿Cuatro años después de escribirla? Wow), es una de las cosas que más me motiva a seguir escribiendo.
Por eso el dato curioso por este logro de Mil Pedazos va a ser más personal:
A veces leo capítulos de la historia, los que sé que llevan más de mis sentimientos impresos, y me sorprende reconocer que sufrí tanto en algún momento de mi pasado. Mingyu es la imagen perfecta del sufrimiento que viví por un primer amor que se quedó en mi corazón por muchos muchos años, y ahora cuando leo partes de la historia... Me siento orgullosa.
Me enorgullece leer la historia porque estuve en ese lugar tan oscuro, y logré salir de ahí. Y ahora, cuando leo el dolor de Mingyu en Mil Pedazos, no me reconozco en él. No siento nada de lo que él siente, y solo deseo entrar en ese mundo y abrazarle hasta que le deje de doler. O hasta poder decirle que el dolor se va.
Tomó sus años, pero el dolor se fue.
Quisiera poder entrar en ese mundo y darle a Mingyu toda la ternura, todo el amor propio, toda la compasión que yo no me di hasta mucho tiempo después. Y, no sé, estos son sentimientos muy lindos, porque yo creé a ese personaje.
En fin, ese es un dato curioso muy personal, pero con esas 14000 lecturas quería compartírselos.
Gracias infinitas.