MINI SPOILER
En medio de la calma tensa que precede a la tormenta, mientras el equipo se prepara para la misión final, Psyco se sienta apartado, absorto en sus pensamientos. No es el miedo a la batalla lo que lo consume, ni siquiera el terror a enfrentarse de nuevo a Creati y a Druza. Es algo más hondo, más personal, más doloroso.
Él lo sabe. Lo ha sabido desde el principio, aunque intentó no pensar en ello.
Las personas a las que más se ha encariñado en su vida — las que realmente le han mostrado bondad sin pedir nada a cambio, las que lo han abrazado cuando más lo necesitaba — tienen una maldita costumbre de terminar muertas.