Como prometí, aquí a las insanas 3 a.m. traigo no uno, sino dos capítulos nuevos con información adicional y unos dibujitos. No es la gran cosa, pero espero les guste saber que sigo trabajando en esta novela que amo.
La verdad ha sido un día amargo, y mañana estaré oficialmente de duelo por una amiga. Planeaba descansar, pero me llegó la noticia y sigo en shock. El mes pasado fue una tía. El anterior una vecina. Y así, 2026 es, como todos lo predijimos, un año duro. Para algunos por la situación mundial, para otros, por razones personales.
Por favor, no se entristezcan por mí. La vida siempre es un regalo y la muerte un riesgo que correr. Es algo que asimilo y que, aunque me duela, no está en nuestro control y no es algo por lo que debamos descorazonarnos. Aunque muchos me han expresado sus condolencias y me piden que vaya a descansar, lo cierto es que esta noche simplemente no puedo. Trataré, claro, no es sano estar tanto tiempo sin dormir. Así que sí, ya mismo me voy a la cama. Por favor, ustedes también traten de cuidarse mucho, aunque sea difícil a veces, aunque existan noches que quitan el sueño. La vida sigue para los vivos, así que hay que vivir con ganas, con el ardor de un fuego e iluminar lo más posible en el tiempo que tengamos en esta tierra.
Desconozco que crean ustedes, o qué les consuela el corazón en estos momentos. Pero sé bien lo que yo pienso: que hay cosas que nunca acaban, nunca mueren; cosas eternas que echan raíz y que son tan profundas y tan bastas que desde luego regresarán a nosotros de alguna manera.
Los quiero mucho, buenas noches.
Zoe.