Una dulce voz sonaba entre los pasillos del dormitorio Pomefiore, cualquiera que la escuchará podría ser atraído como un marinero a una sirena “ Digna de un dormitorio como Pomefiore ” dirían muchos sin embargó no era perteneciente a su alumnado si no a aquella extraña chica de cabellos rojos que era amiga del problematico Epel flamier.
Sin embargó nadie sabía a quién le pertenecía tan codiciada voz, pues los estudiantes de aquel exentrico dormitorio eran demasiado orgullosos como para ir a investigar y darle un cumplido.
El único que sabía de aquella era Epel Flamier quien conocía a la perfección a la joven Benny , dueña de la voz de la sirenita.