Erenia
Te escribo una sola vez para establecer un límite claro y dejar constancia de mi postura.
No apruebo ni acepto ninguna de las acusaciones infundadas que se han hecho sobre mi persona en distintos espacios, y el hecho de que no las haya respondido públicamente no implica consentimiento, culpa ni validación. He elegido no participar en ese tipo de dinámicas por decisión personal y por bienestar propio.
Dicho esto, el motivo específico de este mensaje es el siguiente:
El nombre, la memoria, el legado y cualquier espacio vinculado a Karla no deben ser utilizados, mencionados ni invocados por ti, por Jacqueline, ni por personas cercanas a ustedes que hayan conocido a la finada en relación conmigo, directa o indirectamente.
Karla fue una persona profundamente importante en mi vida. Mi vínculo con ella es personal, irremplazable y no está abierto a interpretaciones externas ni a usos simbólicos, emocionales o discursivos ajenos. La relación que tú hayas tenido con ella es un tema completamente separado, pero no modifica este límite.
Ver su nombre o sus espacios utilizados de esta forma resulta irrespetuoso y doloroso, y no estoy dispuesta a tolerarlo. También quiero que quede constancia que este mensaje no busca abrir de nuevo el canal de diálogo entre tú y yo, por ende, no espero réplicas. Es una solicitud expresa de respeto.
A partir de este punto, espero que dicho límite sea cumplido.