Próximamente :
Tras ocho años de ausencia, Lilith regresó con una determinación clara: hacer que todo volviera a la normalidad. O, al menos, a lo que ella recordaba como normal. Volvía convencida de que su lugar seguía intacto, de que su familia la había estado esperando en silencio, detenida en el tiempo, como una escena pausada que solo necesitaba que ella retomara su posición.
Pero el Infierno no se detiene por nadie.
El golpe de realidad fue inmediato y despiadado. Lucifer ya no era el rey estancado en la melancolía que había dejado atrás; había cambiado, se había adaptado, incluso había encontrado un nuevo propósito junto al hotel. Y Charlie... su hija había crecido. No solo como princesa, sino como líder, como idealista, como alguien que había aprendido a seguir adelante pese a las ausencias.