Su rostro era de completo fastidio, las emociones en aquel momento lo estaban descontrolando; el poco autocontrol que le quedaba le suplicaba que se largara del lugar y dejara todo grabado en un mensaje holográfico, a duras penas le hizo caso al poco razonamiento que le quedaba y activó el comunicador, el cual ajustó con anterioridad para que funcionara únicamente como una grabadora, por lo que el otro, cuando viera el mensaje, no tendría la oportunidad de responder o ponerse en contacto.
─── Ni siquiera sé qué hago aquí ───comenzó su discurso, con los ópticos fijos en el suelo───. Probablemente es por mi instinto de líder, esas ansias de proteger me mantienen aquí; pero es un dilema. No eres parte de mi gente ───sus ópticos miraron directamente al foco que capturaba su imagen y voz───. Eres un decepticon y aún así, despertaste en mí eso.
Ni siquiera él sabía a qué se refería con "eso", probablemente en ese momento sus circuitos hacían corto, negándole la posibilidad de pensar y decir bien las cosas, pero ya estaba ahí, y no sentía que fuese correcto detener la grabación en ese instante, siendo que tenía muchísimo qué decir.
─── Nunca creí confesarlo, menos a ti, siendo que sé que tomarás esta oportunidad para burlarte, pero; por Primus, Starscream ───frotó su metálico tabique, intentando liberar la tensión que sentía───. Te extraño. Extraño ese exagerado movimiento de cadera que se veía tan natural en ti, extraño tus raras bromas e insinuaciones. Y no sabes cuánto me estoy... ahogando por confesarte esto, en lugar de sentirme mejor me estoy agobiando y no me es normal sentir eso ───miró una última vez el foco y concluyó:─── Ni siquiera sé qué hago aquí.
Y la grabación concluiría ahí, con simpleza, de forma un tanto brusca, sin un remate final. El Prime no sabía qué esperar de aquello, pero de cierto modo, alejando el agobio, se sentía un poco más tranquilo; esto de dejar que las emociones fluyan era algo complicado.