Me pesa el mundo.
Me pesa la carga que sostengo sobre mis hombros.
Las emociones me ahogan, y es difícil conservar la paz.
Las preguntas llegan como balas:
¿Serás capaz?
¿No era ese el propósito?
¿No decías que no estabas sola?
Quiere hacerme caer.
Quiere que lo abrace y vuelva a mirarlo a los ojos.
Pero yo estoy tan cansada.
Te necesito.
Ayúdame a permanecer.
Fortalece mi espíritu.
Dame coraje.
Eres mi única esperanza.
Mi amanecer.
Mi agua de vida
•Ada.
San Mateo 11:30
porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.