Siento que con el paso de los años, perdí una parte importante de mi esencia, mi pasión artística. Tanto para escribir como para dibujar que eran cosas que me hacían sentir viva.
Ahora solo me siento como alguien que vive en la monotonía pero que aún trata de aferrarse a su viejo ser, buscando la belleza en la cotidiano para no volver a perderme.