observó a theo una última vez, asegurándose de que estaba bien cubierto y que tenía a su querido peluche a un lado en caso de despertar en medio de la noche. cerró la puerta del cuarto del bebé tras él, luego caminó a pasa calmado hasta la habitación principal, empujo suavemente la puerta entreabierta viendo así al recién nacido en la cuna, al fin dormido luego de una pesada tarde de llantos, eructos y cambio de pañal, por otro lado vio a su pareja recostado sobre la cama, se notaba cansado, como solía estarlo estos días luego del parto, intentaba ayudarlo y apoyarlo lo más posible, le consentía con regalos, comida y tiempo de descanso pero justo ahora que lo veía tirado en la cama somnoliento luego de tan pesado día, solo pudo pensar una cosa.
sus huesos se quebraron y su piel se llenó de pelaje hasta que tomó la forma de un lobo, se sacudió para acostumbrarse al cambio y anduvo sobre sua cuatro patas a paso calmado, hasta que de un salto ligero cayó sobre el colchón, caminando hasta estar a la misma altura del rubio, dejándose caer cono saco de papas a su lado, apoyando su hocico en el pecho de este y mirándole con cariño.