¡Qué alegría leer esto, Alexaneth! Es inspirador ver cómo cultivas esa disciplina y, sobre todo, esa amabilidad contigo misma. A veces como escritores somos nuestros jueces más duros, así que verte brillar y disfrutar el proceso es genial. Esa apertura a la crítica constructiva te va a llevar muy lejos con esta nueva historia. ¡Seguiré de cerca tu ritmo!