Te explico cómo funciona la Feria de Abril de Sevilla, pero bien contado:
La feria empieza el lunes por la noche con el famoso pescaíto. Y no, no significa que la gente se vaya a pescar al río ni nada parecido; simplemente es una cena tradicional en la que se come pescado frito. Este “pescaíto” se puede hacer en casa, en un restaurante o, como hace muchísima gente, en su propia caseta.
A las 12 de la noche, todo el mundo se dirige al recinto ferial porque comienza oficialmente la feria con el alumbrado: el encendido de la portada y de todas las luces. Ese momento marca el inicio real de la semana.
Por si no lo sabías, la feria se divide en dos zonas principales: la de las casetas y la de las atracciones (algo así como una feria, pero bastante mejor organizada y más grande).
Ahora bien, ¿cómo funcionan las casetas? El 99,5% son privadas, lo que significa que no puedes entrar a menos que seas socio o conozcas a alguien que lo sea. Pero tranquila, porque también existen casetas públicas.
¿Y en qué se diferencian? Realmente, no mucho: las públicas suelen ser más grandes, hay más gente y los precios son prácticamente los mismos.
Las casetas son como pequeñas carpas que funcionan casi como bares: tienen música, barra, comida y bebida. Son el corazón de la feria.
El suelo de la feria tampoco es el más glamuroso: no es asfalto ni algo limpio precisamente, sino albero (tierra amarilla), mezclado muchas veces con barro, agua, suciedad… y algún que otro “regalito” de caballo.
En cuanto a la vestimenta, puedes ponerte lo que quieras, no hay una norma estricta. Eso sí, la mayoría de los hombres van con traje, y las mujeres suelen ir muy arregladas o con traje de flamenca.
Menuda clase te acabo de dar, ¿eh? Las sevillanas… eso ya para otro día