amarilis423

Humildad: No puedo solo, pero el puede en mi.
          	El no usa a  llenos de soberbia, usa a llenos del Espíritu Santo.
          	El hombre que sabe que sin Dios es polvo , nunca se le sube el éxito a la cabeza  y el que sabe que con Dios lo puede todo nunca se le mete el fracaso al corazón.
          	Humillante, depende , cree y verás Montes moverse, no por ti sino por él  en ti.
          	

amarilis423

Humildad: No puedo solo, pero el puede en mi.
          El no usa a  llenos de soberbia, usa a llenos del Espíritu Santo.
          El hombre que sabe que sin Dios es polvo , nunca se le sube el éxito a la cabeza  y el que sabe que con Dios lo puede todo nunca se le mete el fracaso al corazón.
          Humillante, depende , cree y verás Montes moverse, no por ti sino por él  en ti.
          

amarilis423

          
          Fue entonces cuando ocurrió algo inesperado. No fue un estruendo ni una señal que sacudiera la tierra. Fue una luz suave, una presencia que no imponía miedo, sino paz. En ese instante, Moisés comprendió que Dios no siempre responde con manifestaciones imponentes; a veces se acerca con una certeza silenciosa que transforma desde adentro. Aquella chispa no iluminaba todo el desierto, pero sí lo suficiente para recordarle que no estaban solos y que cada paso, incluso el más difícil, tenía un propósito.
          
          Esa chispa de esperanza no eliminó las dificultades ni acortó el camino, pero encendió algo más profundo: la convicción de que Dios seguía guiando aun cuando todo parecía incierto. Moisés sintió que su fuerza no dependía de lo que veía, sino de la promesa que ahora ardía en su interior. No recibió un mapa completo, pero sí la seguridad necesaria para seguir avanzando.
          
          Cuando regresó al campamento, el desierto seguía siendo el mismo. No había cambiado el paisaje, ni desaparecieron los obstáculos. Sin embargo, algo era distinto. Moisés ya no caminaba con la misma carga de duda, sino con una fe renovada que se reflejaba en su mirada. No llevaba riquezas ni señales visibles, pero sí una certeza que comenzó a contagiar al pueblo. La esperanza que Dios había encendido en él se convirtió en la fuerza que los impulsó a continuar.
          
          Aquel día no quedó marcado por un milagro espectacular, sino por algo más profundo. Dios le entregó a Moisés una chispa, y esa chispa fue suficiente para iluminar el camino. Porque cuando la esperanza viene de Dios, no depende del entorno. Permanece, sostiene y transforma, incluso en medio del desierto más largo.

amarilis423

El día que Dios le entregó a Moisés una chispa de esperanza
          
          El desierto parecía interminable. El cansancio pesaba sobre el pueblo, las dudas crecían y el camino por delante se sentía cada vez más incierto. No había señales claras, solo arena, silencio y preguntas sin respuesta. En medio de esa tensión, Moisés se apartó. Necesitaba claridad, necesitaba dirección, necesitaba algo que sostuviera la fe que comenzaba a debilitarse. La noche caía lentamente y el viento recorría el desierto como si reflejara la inquietud que llevaba en su corazón.
          
          

amarilis423

LO MÁS PESADO NO ERA LA CRUZ… ERA LO QUE NADIE PODÍA VER
          
          Aquel día no se trataba solo de madera ni de clavos. No era únicamente el peso físico de una cruz sobre sus hombros. Había algo mucho más profundo, invisible para todos, pero real como nada más: una carga que no se podía medir con los ojos.
          
           “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores.” (Isaías 53:4)
          
          Lo que Jesús llevaba no era suyo. Era nuestro. Nuestra culpa, nuestras decisiones, nuestra rebeldía… todo fue puesto sobre Él. Siglos antes, ya había sido anunciado con una claridad que estremece:
          
           “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.” (Isaías 53:5)
          
          No sufrió por errores propios. Fue quebrantado por los nuestros. El inocente tomó el lugar del culpable. El justo cargó lo que le correspondía al injusto. Como un cordero que no abre su boca, asumió el peso de todos.
          
           “Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” (Isaías 53:6)
          
          Nadie pudo ver realmente lo que estaba pasando en ese momento. No había forma de percibir esa carga… pero Él la sintió completamente.
          
          Y eso cambia todo.
          
          Porque lo que antes te condenaba, ya no está sobre ti. Esa culpa que pesaba, ese error que te marcaba, esa deuda que parecía imposible de pagar… alguien ya la tomó.
          
          Alguien la llevó hasta el final.
          Alguien pagó el precio completo.
          Alguien murió en tu lugar.
          
          Y ese alguien… fue Él.

amarilis423

ELLA NO HUYÓ… Y FUE LA PRIMERA EN VERLO
          
          No todos se quedaron…
          
          Ella estuvo en el peor momento.
          Cuando los discípulos huyeron, ella se quedó.
          Cuando Pedro negó, ella miró.
          Cuando todo parecía perdido… ella no se fue.
          
          María Magdalena estaba al pie de la cruz.
          Vio morir a su Señor.
          Vio bajar su cuerpo.
          Vio ponerlo en el sepulcro.
          
          Y en sábado, descansó.
          Pero no olvidó.
          
          En la madrugada del primer día de la semana,
          mientras aún estaba oscuro,
          ella fue al sepulcro.
          
          No esperaba verlo vivo.
          Iba a honrar un cadáver.
          
          Pero lo que encontró…
          cambió su vida para siempre.
          
           “Jesús le dijo: ¡María! Ella se volvió y le dijo: ¡Raboni!” (Juan 20:16)
          
          Él la llamó por su nombre.
          Y ella lo reconoció.
          
          No fue un ángel.
          No fue un discípulo.
          Fue Él.
          
          María, la que no se fue…
          fue la primera en verlo.
          
          Los que se quedan…
          son los que ven la gloria.
          
          No los que huyen.
          No los que dudan.
          Los que permanecen.
          
          Hoy, si has permanecido al pie de tu cruz…
          si no te has ido aunque todo duela…
          
          prepárate.
          
          Porque el amanecer viene.
          Y cuando llegue…
          
          no será una señal…
          será Él llamándote por tu nombre.
           #Jesús #SemanaSanta #easterweek #usa #biblia #faith

amarilis423

@ amarilis423  Si somos  barro en sus manos y el proceso duele, a veces obedecer duele y es un desafío cuando sientes que no puedes o no es el momento( recuerdo a Noe que no quiso obedecer  y cuando lo hizo lo hizo a fuerzas y enojado\⁠(⁠◎⁠o⁠◎⁠)⁠/)
            Cuando obedecer significa mostrar Mansedumbre, humildad y sumisión ante los que te han lastimado, por qué si muchas veces la obediencia a Dios significa mostrar amor y misericordia a aquellos que nunca la tuvieron con Tigo, permanecer parece tan sencillo pero vivirlo es como caminar mientras tus pies se hunden en la arena, pesa y hay esfuerzo
             Te entiendo lo del año sabático, ahorita mismo estoy en algo parecido donde sientes que cosas cambian pero no avanzan, o que cosas pasan Pero todo igual a la vez, es muy confuso, entonces entiendo lo de permanecer, quizás no en la iglesia, en un culto en una banca Pero si permanecer o luchar por permanecer en Dios. No estás sola en esta lucha, quizás unos más que otros le sufren más en este tema (Nuestros hermanos que están siendo perseguidos por musulmanes, en Nigeria y oprimidos en China, etc) Pero Dios dice que permanezcamos en la vida, que resistamos al diablo y que el obrara, verás que cuando menos lo pensemos el se revelará de una manera poderosa y daremos  frutos que a él le agraden. Permanezcamos firmes hermanita (⁠✷⁠‿⁠✷⁠)
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user34087242

@amarilis423 Acabo de ver esto...
            
            Dios me dijo durante años que yo era de las que se quedaban, y cuando no quería hacerlo, Él me lo ordenaba, y yo ya estaba lo suficientemente madurita para entender que cuando Él dice que algo va a pasar o es como es, entonces es como si ya hubiera pasado y nada le quita lo que es excepto Él, así que no su orden no se sentía como una opción, sino como una declaración, sentencia, dictamen, algo fuera de consideración, pero me ardía desde lo más profundo de mi ser ser de “los que se quedan” cuando iba en contra de mi voluntad, de los que dicen: “... pero sé que permaneceré por ustedes”.
            
            Y luego vengo y leo esto, después de que Jesús me comparó con María Magdalena hace poco al tener una crisis sobre “no estar segura sobre haber visto al Señor o no”, y repito, leo esto...:
            
            “En sábado, descansó.
            Pero no olvidó.”
            Llevo un tiempo diciendo que tuve un año sabático porque mi cuerpo, mi mente y mi corazón se rindieron a la vez, de intentar ser cristiana. Pero siento que quien no olvidó fue Él, porque fue a la vez el año en el que más me integró, me dió corazón por quienes me faltaban, que principalmente era yo, y aunque mi existencia se rindió, Él siempre fue dulce.
            
            Y hace poco ese “aproximadamente un año sabático" terminó.
            
            Y “madrugada” y “mientras aún estaba obscuro” son tan bien significativos para mí.
            
            “No esperaba verlo vivo.
            Iba a honrar un cadáver.”
            Y a pesar de todo eso, siento que quien Él resucitó junto con Él, fue a mí. Pero no en el sentido de nacer de nuevo, sino de de todas las cosas por las que Él me dijo primero que me iba a destruir.
            Y ahora sigue la construcción.
            
            “La llamó por su nombre" me llega a lo más profundo de mi corazón.
            
            “María, la que no se fue...
            fue la primera en verlo.”
            “Los que se quedan...”
            “Los que permanecen.”
            
            Y mis ojos se convirtieron en agua, porque el amanecer viene...
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amarilis423

LA TUMBA VACÍA ES LA PRUEBA QUE NADIE PUEDE IGNORAR
          
          La muerte pensó que había cerrado la historia… pero en realidad solo estaba presenciando el comienzo de algo eterno.
          
          La resurrección de Cristo no es un simple recuerdo del pasado, es la base de una esperanza que sigue viva hoy. Ese amanecer no fue común: marcó el instante en que todo lo que parecía perdido fue transformado. La tumba vacía no significó ausencia… fue la evidencia de una victoria absoluta. Donde el mundo vio derrota, Dios desató vida.
          
          En ese momento, el dolor dejó de dominar. La tristeza se convirtió en alegría, la incertidumbre en fe, y la muerte perdió su poder frente a la vida eterna. La resurrección nos deja una verdad clara: incluso cuando todo parece terminado, Dios sigue obrando en silencio.
          
          Ese amanecer no quedó atrás… sigue repitiéndose en cada vida que decide creer. Es la prueba de que ninguna oscuridad dura para siempre, de que Dios siempre tiene un nuevo comienzo preparado. La piedra fue removida no solo para mostrar que Cristo vive, sino para revelar que nada puede frenar los planes de Dios.
          
          Y esa victoria también te alcanza. Cada vez que te levantas después de caer, cada vez que eliges confiar en medio de la duda, estás caminando en el poder de esa resurrección. Es una invitación a soltar lo que te detiene y entrar en una vida renovada.
          
          La tumba vacía no es solo historia… es una realidad que transforma. Nos recuerda que la luz siempre vence, que el amor es más fuerte que el miedo y que Dios cumple cada una de sus promesas.
          
          Hoy recuérdalo: no importa lo que en tu vida parezca acabado… en Dios siempre hay una nueva oportunidad.
          
          Porque Él vive… y contigo, también vive la esperanza.

amarilis423

@ amarilis423  jajajajajaja  ya ves como Dios te responde de una o d otra manera 
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user34087242

@amarilis423 Ja, ja, ja, esto también: Dios me había estado repitiendo sobre una “piedra” pero nada en concreto, yo dije: “Hay muchas piedras en la Biblia" y cuando leí esto, dije: “Oh, esa.”
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amarilis423

Quiero dar un testimonio que me pasó hoy
          
          (⁠✷⁠‿⁠✷⁠)
          
          Vi una perrita que se notaba había parido Pero su cosita (*) se veía inflamada y rosa se ve que le  escurría líquido 
          
          En el poderoso nombre de Cristo ore  por ella y declare sanidad en el nombre de Cristo.
          
          
          Para cuándo volvió a pasar su * estaba normal!!! (⁠●⁠♡⁠∀⁠♡⁠)
          
          Aunque se veía los rastros de sangre pero su * estaba normal dentro de su debido lugar.
          
          Quiero darle la gloria  y honra a Dios quien se compadece de sus hijos y de su creación  que  proteje a los suyos 
          Gracias Dios en el nombre de Cristo (⁠ ⁠˘⁠ ⁠³⁠˘⁠)⁠♥
          Amén 
          
          
          

amarilis423

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          Y la parte más profunda está al final: “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré.” No dice “por cuanto tuvo miedo”, no dice “por cuanto pidió ayuda”, dice: por cuanto puso su amor. El Salmo 91 no es un contrato de emergencia, es una historia de amor. Dios no protege por obligación, protege por relación.
          
          Luego viene lo que rompe el alma: “Con él estaré yo en la angustia.” No dice “lo evitaré de la angustia”, dice: estaré con él. Eso lo cambia todo. La promesa más grande no es escapar del dolor, es no estar solo dentro de él.
          
          A veces lees el Salmo 91 esperando que desaparezca el fuego, pero cuando lo entiendes de verdad descubres que la mayor promesa no es que no haya horno, es que hay Presencia. Y cuando la Presencia está, el miedo pierde autoridad.
          
          Tal vez estás en una noche larga, tal vez el terror susurra, tal vez la plaga tocó algo que amabas, y te preguntas: “¿Dónde está Dios?” Está donde siempre ha estado, en la sombra, cerca, tan cerca que su presencia proyecta cobertura sobre ti.
          
          La pregunta no es si hay peligro, la pregunta es: ¿estás habitando o solo visitando? Porque cuando decides habitar, cuando decides amar más que temer, cuando decides quedarte bajo Su sombra aunque no entiendas el proceso, el Salmo deja de ser un poema bonito y se convierte en refugio.
          
          Cuando lo lees así, ya no lo lees como promesa de escapar, lo lees como promesa de permanecer. Y eso sí hace llorar. Porque no importa cuán fuerte sea la noche, si habitas bajo Su sombra, nunca la atraviesas solo.

amarilis423

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          Entonces vienen las promesas: “No temerás el terror nocturno…” Eso significa que la noche sí llega. El terror existe, la oscuridad aparece, los pensamientos que nadie ve atacan cuando las luces se apagan. La diferencia no es la ausencia de noche, es la presencia de sombra. Sombra implica cercanía. Para que una sombra te cubra, debes estar lo suficientemente cerca como para que el cuerpo del Padre bloquee el sol que intenta quemarte. No es magia, es proximidad.
          
          Luego dice algo que pocos notan: “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra…” Eso significa que el caos puede estar alrededor, que puedes ver caer sueños, planes, personas, seguridades. Y aun así, hay cobertura invisible.
          
          Pero aquí viene lo que casi nunca predicamos: “Con sus plumas te cubrirá…” Las plumas no son acero, no son concreto, no son murallas, son suaves. Eso habla de ternura. Dios no te cubre solo con poder, te cubre con cercanía. Hay batallas que no se ganan con fuerza, sino con consuelo.
          
          Luego el versículo que muchos usan como amuleto: “Ninguna plaga tocará tu morada.” Cuando la plaga toca tu puerta, muchos piensan que Dios falló. Pero el Salmo no promete ausencia de amenaza, promete que tu morada no será destruida. Morada no es casa física, es tu corazón donde Él habita. Puedes perder cosas, atravesar enfermedad, enfrentar pérdidas incomprensibles, pero si Él habita dentro, la plaga no puede arrancarte de Su mano.
          
          Y entonces llega la frase que estremece: “Porque a sus ángeles mandará acerca de ti…” Eso significa que hay movimientos en el mundo invisible que tú no ves: batallas que casi pierdes, accidentes que nunca sucedieron, decisiones que parecían pequeñas y cambiaron tu historia por completo. Protecciones que jamás notarás.