8 de marzo.
Un día para reconocer el esfuerzo de las que salen en la madrugada y regresan al anochecer, con sudor, cansancio y un par de pesos en el bolsillo.
Un día para mirar a las que forjan y moldean hijos fuertes, solas o acompañadas, sosteniendo el mundo con manos firmes.
Un día para recordar a las que nos faltan y cuidar con ternura a las que apenas retoñan.
Para conmemorar a una madre, una hermana, una amiga; un solo día es corto.
Y para alegrarse por ser mujer, una vida entera no es suficiente.
❤️