──Detrás de lo que todo lo contrario a lo que a uno le podrían haber enseñado que era el silencio -poco más que la nada misma- el mismo que rondaba por todo el hospital a la par que un inquieto Avery recorrería se podría describir más como 'silencio de hospital' ya sabes, ese que está inundado por el traqueteo metálico de una que otra camilla siendo reacomodada; del otro lado sonaban las ventilaciones de forma mucho más baja, pero presente y si vamos a hablar de los pasillos, dios que horror, inundados de charlas de pacientes que creen que susurran lo suficientemente bajo (spoiler: no lo hacen) al quejarse, al hablar de los infectados entre dientes como si fuera algo que de decirlo muy alto te iba a atacar por eso. Tecleos, vídeos en volumen bajo y tras eso más de unos cuantos pasos y en eso sin lugar a duda es que se ganaba el protagonismo.
Desde hacia un rato ya habia vagado tanto, visto tantas puertas, y dado más de un vistazo que se conocía el lugar, no lo hacia solo por aburrimiento, en realidad bajo esa fachada tranquila con las manos en los bolsillos en realidad ojos actualmente solo presentes como dos cuencas algo más oscuras del mismo material que su cuerpo observaban minuciosamente a todos, cuidando, siguiendo a todas las camillas que viera incluso si estaban vacías, porqué uno nunca sabe. En el fondo, eso de los infectados si le parecía algo un poco aterrador, no solo por sus consecuencias sino por ellos, debía haber algo que pudiera hacer. Pero hasta el momento no se acercaba a ninguno, a ninguno, hasta que mientras pegaba ese pequeño salto con patada contra la parte baja de una esquina como hacia siempre que estaba por chocar al final de un pasillo oyó a alguien mencionar a alguien nueva.
Oh, debía ser esa de allí.──
⁝🟢⁝ ━━━━ Hola ──no muy lejos, no muy cerca tampoco, levantó la mano cuando vió en una silla a alguien que no había visto antes antes de apoyarse en la pared opuesta.── esperar es una tortura ¿no? lo entiendo... Soy Avery, encantado.