─ ¡aAy, no puede ser! ¿Nuevamente habré perdido de vista mi látigo...! Hmm, hMMM... / (-_-"). Debes de pensar, Nick. Si es que fueras un objeto, ¿en dónde te esconderías? AH, ¿o es que los látigos se esconden? ¡haha! ─ Y allí estaba él, aquel demonio ruidoso riéndose a la nada; tan solo teniendo en sus mejillas aquel suave color carmín ante algo le provocaba diversión. — Últimamente se anda llenando de ángeles por aquí... no vaya a ser que me lo hayan confirmado, já. Sería gracioso ver que a una de esas "inocentes" criaturas tuviera interés en cosas como esas...