anzhela2020

Quién sabe, quién diría que en los frondosos bosques del norte de Venezuela existía una manada antigua y poderosa. Se llamaba Colmillo Sangriento. Se decía que su líder no era solo un alfa, sino el alfa entre alfas, un rey en su manada. Allí, aunque las jerarquías eran claras, había algo especial: el rey jamás despreciaba a su luna. Y eso era raro, porque muchos alfas, al alcanzar el poder, olvidaban a su pareja predestinada, creyendo que no eran fuertes. Pero en Colmillo Sangriento fue distinto.
          	
          	Cuando el rey alfa cayó, fingieron su muerte para proteger lo más preciado: su alma gemela y el futuro heredero. La luna, pese a su ausencia, se mantuvo firme, liderando a su manada con decisión, sabiendo que su mate no había muerto, solo estaba protegiéndolos desde las sombras. Pasaron los años, y cuando nadie lo esperaba, él regresó, oculto bajo la apariencia de un sirviente. Así, entre mentiras y lealtad, el alfa renació y llevó a Colmillo Sangriento a un nuevo reinado, más fuerte que nunca, protegiendo lo que más amaba: su hijo y su destino.

anzhela2020

Quién sabe, quién diría que en los frondosos bosques del norte de Venezuela existía una manada antigua y poderosa. Se llamaba Colmillo Sangriento. Se decía que su líder no era solo un alfa, sino el alfa entre alfas, un rey en su manada. Allí, aunque las jerarquías eran claras, había algo especial: el rey jamás despreciaba a su luna. Y eso era raro, porque muchos alfas, al alcanzar el poder, olvidaban a su pareja predestinada, creyendo que no eran fuertes. Pero en Colmillo Sangriento fue distinto.
          
          Cuando el rey alfa cayó, fingieron su muerte para proteger lo más preciado: su alma gemela y el futuro heredero. La luna, pese a su ausencia, se mantuvo firme, liderando a su manada con decisión, sabiendo que su mate no había muerto, solo estaba protegiéndolos desde las sombras. Pasaron los años, y cuando nadie lo esperaba, él regresó, oculto bajo la apariencia de un sirviente. Así, entre mentiras y lealtad, el alfa renació y llevó a Colmillo Sangriento a un nuevo reinado, más fuerte que nunca, protegiendo lo que más amaba: su hijo y su destino.