Les voy a dar un pequeño spoiler del cap 12 de “este no es mi Lewis” porque me siento culpable por no actualizar:
Verlo le provocaba calor en el pecho, un calor que se extendía hasta las puntas de los dedos y le hacía querer tocarlo solo para comprobar que era real —deslizar la mano por el compás del pecho, seguir las líneas del león hasta perderse en su cintura, sentir el relieve sutil de la tinta bajo la piel caliente. Le provocaba una paz que a veces lo asustaba, porque, ¿cómo podía algo tan perfecto no fracturarse? Le provocaba ganas de reír y de llorar al mismo tiempo, de abrazarlo por detrás mientras él se lavaba los dientes y decirle "no te vayas nunca", aunque Lewis no tuviera ninguna intención de irse.
Y le provocaba, también, esa duda sorda que volvía en las mañanas como esta: si todo esto era tan real, ¿por qué sentía que lo había robado de algún lugar? ¿Por qué, al mirarlo, una parte de él todavía esperaba el momento en que Lewis se diera la vuelta y dijera "esto no es tuyo, Nico."?
(Les juro que ya voy a actualizar)