...Aún así, el amor sigue siendo para mí un enigma insondable, un misterio que nunca logré desvelar. Cada vez que creía haber comprendido su verdadero rostro, me encontraba a mí mismo perdido, atrapado en las sombras de mi propia incomprensión. Pero, a pesar de sus incongruencias, de su naturaleza errática y casi vulgar, de su continuo desgarre y reconstrucción sin jamás hallar respuestas, debo confesar que no he conocido jamás algo tan puro como el amor de ella.
Seguramente te preguntarás, querida, por qué hoy, en este preciso instante, me he decidido a desvelar estos pensamientos que parecen brotar de mis noches de insomnio. Quiero que esta decisión, aunque tardía, me parece vital. Es necesario que comprendas, aunque de la manera más dolorosa, la razón por la que has tenido que cargar, en silencio y con la gracia que sólo tú posees, el peso de una vida que nunca fue fácil a mi lado. Además, creo conveniente hacerlo antes de que mi memoria decaiga aún más...