Observo con adoración los adornos de Navidad, esas pequeñas pelotitas decoradas por fuera, pero vacías por dentro. Me siento identificada con aquel adorno, se encuentra en la parte de atrás del árbol, colgada en una de las últimas ramas, contra la pared. Es una pequeña pelotita color azul con unos destellos plateados, un diseño sencillo y lindo, y dirán ¿Por qué se encuentra atrás? El pequeño adorno tiene en una de sus partes, un hueco, una parte rota que no quieren que se vea, deciden esconderlo para no mostrar el defecto que tiene, y aunque existan muchos más adornos en el árbol de Navidad, ese sigue siendo mi preferido. Presencié su compra y el momento en que se rompió, y voy a seguir eligiendolo hasta que el árbol quede sin lugar y ya no quieran ponerlo...