Perdónenme, sé que hoy les han llegado como mil notificaciones mías, pero es que oficialmente terminé Café, tinta y culpa y claramente perdí la poca estabilidad emocional que me quedaba.
Ando con el corazón medio apachurrado y llevo varias horas llorando, porque aunque fui yo quien decidió todo este caos, despedirme de esta historia me está pegando más de lo que esperaba.
Solo quería darles las gracias una vez más por leer, por acompañarme y por haberle dado un hogar a estos personajes durante todos estos meses.
Ya subí ese pequeño espacio donde les comparto algunas de mis ideas locas y las cosas que se quedaron dando vueltas en mi cabeza. Y recuerden que, si quieren escribirme, estaré un poco más atenta en TikTok durante estos días.
Porque sí, después de tantos días de desvelos, café, crisis creativas y decisiones cuestionables, me voy a dar pequeño descanso ahora que por fin pude terminar y dejar de tener este proyecto viviendo a medias dentro de mi cabeza.
Por el momento no habrá historia nueva hasta nuevo aviso. Necesito descansar un poquito, reencontrarme con mis ideas, salvar el semestre una vez más y probablemente recuperar mi estabilidad mental.
Pero no me voy a ninguna parte. Seguiré por aquí leyendo sus comentarios, sus teorías y sus mensajes, porque honestamente una de las cosas más bonitas de todo esto siempre han sido ustedes.
Y bueno… como siempre pasa conmigo, desaparezco un rato, pero tarde o temprano regreso.