De verdad que estos días han sido pesados. No vengo a quejarme de mí otra vez, sino a hablar con la mano en el corazón, con el dolor en el alma.
Y sí, sé que esta plataforma está hecha para distraernos un rato, para seguir compartiendo una risa, una pasión u olvidarnos del mundo un rato. Pero, ¿cómo ser indiferente y cruel ante tanto deshumanismo? Ante tantas tragedias, ante tanto amargo en la garganta, ante la misma individualidad.
Hoy no les hablo como la escritora de fanfics, hoy les hablo como la persona que soy, el alma que soy: me duele, me duele profundamente todo lo que está pasando en el mundo y estoy seriamente afectada. Llevo días y meses sin poder levantarme de la cama como antes solamente por la tensión social, la energía del mundo que hoy nos abraza férreamente. Y sé que muchos pueden seguir con sus vidas como si nada, pero yo ya no quiero seguir haciéndolo.
Uso este portal como un medio para decirles que tengo mi corazón con todos ustedes, con Venezuela, con Argentina, con México, con Bolivia, con Ecuador... y claramente con mi país, Colombia... que me sigue carcomiendo el dolor y me siguen subiendo las lágrimas por la garganta y saliendo a borbotones por los ojos.
No puedo hacer mucho desde aquí, mas que brindarles mis palabras. Siempre he tenido claro que escribir es resistir, escribir es acompañar y sanar, las palabras pueden herir o sanar, pero para mí, siempre serán un medio para sanar, sanar, sanar. Estoy con ustedes, mi alma está con todxs ustedes, fervientemente quiero repetirlo y gritarlo, desde este abismo que soy.
Fortaleza, fuerzas unidas, el pueblo unido jamás será vencido. de verdad no les puedo describir la tristeza que me cala el alma y el más ínfimo de los huesos.
En mí siempre tendrán un faro y una luz.
Que el universo nos acompañe en el camino y las estrellas iluminen el destino.
Un abrazo enorme.