Soy atea hasta que necesito a alguien a quien maldecir. Y últimamente solo puedo pensar que, como me entere yo de que Dios exista le voy a hinchar la cara a hóstias, y no las de Jesús precisamente. ¿Cómo me pones a ese pedazo de hombre en mi camino para quitármelo a los tres meses? ¿Creías que sería gracioso tras lo lamentable que ha sido mi vida amorosa estos últimos años? Escóndete, no se te ocurra hacer milagros ahora o nos las veremos. Aunque tenga las de perder.