Hoy llega el día que nunca quise que llegara. Me duele dejar atrás esta etapa tan especial, pero sé que es hora de decir adiós. Quiero agradecerles a cada uno de ustedes por haber sido parte de mi viaje. Su apoyo, sus comentarios, sus palabras de aliento... todo ha sido fundamental para mí. Me han hecho sentir visto, escuchado y valorado.
Recuerdo cuando empecé a escribir, no sabía qué esperar. Pero ustedes me dieron la bienvenida con brazos abiertos. Me apoyaron en mis historias, en mis cambios de nombre, en mis locuras... y me hicieron sentir que no estaba solo.
El año pasado fue bastante intenso, pero gracias a ustedes, también fue algo emocionante y enriquecedor. Les agradezco por haberme permitido compartir mi creatividad con ustedes.
Pero, si soy honesto, hay una parte de mí que se siente mal por desaparecer así, sin más. Tal vez no debería despedirme y simplemente irme, pero no puedo hacer eso. Ustedes significan demasiado para mí. No puedo irme sin agradecerles y sin decirles adiós.
Así que, con mi corazón lleno de gratitud y tristeza, les digo adiós. Gracias por esta linda etapa. Gracias por ser parte de mi vida. Nunca los olvidaré.