— No es normal que me gustes tanto. No es normal querer estar contigo cada segundo del día. No es normal querer besarte sin ser nada.
Necesito que me ames como yo lo hago. Es asfixiante este rechazo. ¿Por qué dices que no estás listo? ¿Qué te faltar para estarlo?
Necesito entenderte. Quiero hacerlo; sin embargo, prefiero más el hecho de estar juntos sin importar qué.
Amaría tanto eso.