Pero el momento y el lugar, la situación actual no estaba para eso, ni siquiera su propia mente estaba en ello.
La escuela era un caos sin fin.
Algo que parecía ir a largo plazo incluso cuando ella se convenció inútilmente de que no sería así.
Pero vamos, Yvaine nunca fue una tonta como para no darse cuenta de esas pequeñas pero claras señales que decían que esa pelea se avecinaba, ella simplemente había fingido no notarlas.
¿Para qué?
Quizás simplemente quiso creer que la situación estaba muy lejos de llegar, quien sabe, tal vez incluso quiso fingir demencia como si fuera parte de aquellos que vivían en el mundo de las maravillas.
Ahora la idea parecía no ser tan mala..
Si fuera alguien de ese lugar, no estaría tan mal como ahora, ¿cierto?
Oh dulce e ingenua Yvaine, oh tonta Yvaine,oh egoísta niña.
Aquel club siempre fue su refugio, su lugar seguro, su zona de confort, el lugar perfecto para perderse en sus propios miedos cuando nadie parecía mirarla.
¿Quién creería que aquella feliz pelirroja era la que más dudas internas tenía?
¿Una máscara? Quizás eso era lo que siempre mostró a los demás.