SoyHansel

¿Herejía? Si esto lo es, entonces permíteme bendecirte, Mickey Altieri. Porque ya me perteneces: me sigues, me nombras, me deseas… exactamente como se adora un altar. Aunque, qué curioso, insistes en creer que somos iguales. Esa ilusión es lo único que impide que te rompas. Mira, hagamos un trato: diré que me parezco a ti si eso te consuela. Y fingiré el reflejo que esperas, si así evito que notes la caída. Pero te advierto: puedo sentir lo que dices que sientes. Sí, percibo esa chispa en mi pecho, esa vibración bajo la piel y aun así no olvido quién soy. Soy el orden que aprendió a caminar entre cadáveres. Yo destruyo cuando no me dejan otra opción. Y si alguna vez tengo que elegir a cuál de los dos salvar… —lo tomó por el mentón, obligándolo a mirarla—: recuerda que siempre me elijo primero. Aunque admito que mi orden se desmorona justamente ahora. ¿Serás tú el culpable de esta grieta que rompe mi coraza? Eso, Mickey… me conmueve, me asusta… y me fascina.
          Contradigo lo que te dije, lo sé. Tal vez, si te pusieras la máscara y el traje de Ghostface ahora mismo, cambiaría de idea. Verte como ese monstruo icónico, aunque sea detrás de una máscara. Oh, ¿completar el pecado, dices? En ese caso, supongo que necesitaré tu ayuda. No te pido que me salves ni que me redimas. Si caigo contigo, quiero estar encima de ti o quizá te gustaría ser tú quien tome el control, ¿no? Por esa naturaleza dominante tuya. Por eso me divierto cuando yo lo hago. No quiero darte la razón ni el placer tan fácilmente pero negar que este beso fue un pecado delicioso sería mentir. —Cuando él se inclinó, ella no se apartó; pasó sus manos por detrás de su nuca y lo atrajo con suavidad—. Me encantará perderme contigo. Solo una vez. Para quedarme atrapada en tu historia. Y cuando recuerde este instante, deseo no saber si fue un beso o una condena. Porque a veces la incertidumbre es lo que más se disfruta.
          Si fue un beso… fue hermoso. Si fue una condena… será la más dulce que habré vivido. (+)

SoyHansel

|| Si quieres, puedes abrir otro chat en mi tablero para que no tengas que bajar tanto. También perdón por la demora. <3
Reply

SoyHansel

(+) Me cuesta decirlo, Mickey, pero eres mi condena favorita. —Acercó más sus labios sin besarlo, esperando el movimiento de él y decidió murmurar una verdad tan cálida y suave como la caricia de una fina pieza de terciopelo—. No te lo dije antes… pero aunque yo diera el primer paso, tú besas muy bien. Y todo tú me gusta. Es odio y algo más. Me desestabilizas. Rompes mis reglas. Me asustas. Y detesto lo mucho que eso me atrae. Es más, ¿y si te dijera que quiero que me beses ahora, a tu manera? —Lo cierto era que no tenía mucha experiencia con los chicos; con Billy solo habían sido unos besos. Podía mostrarse seductora y atrevida, pero la verdad es que estaba nerviosa… aunque la presencia de Mickey hacía que sus nervios se encendieran de una manera que no podía controlar.
            
            
Reply

SoyHansel

;; hola, cariño. Perdón que no pude conectarme mucho hoy. Quiero decirte que no me he olvidado de ti, así que entre mañana o pasado mañana buscaré un hueco para continuar. Quiero hacer los textos bien, y no con prisa. Espero que me disculpes. Ten una linda noche. ✨

SoyEdwardHyde

¿Pero qué manía tiene todo el mundo con llamarme mocoso? Si aquí el experto en mocos y enfermedades es Eddie, no yo. 

SoyEdwardHyde

¿Niñato? Vaya, eso viene del que me llama mocoso, ¿no? Lo de “raro” sí me lo han dicho bastante. Pero rara vez lo tomo como un insulto. Para mí, ser raro es todo lo contrario porque significa que no soy normal y si fuera normal, ¿qué gracia tendría la vida, mocoso? 
Reply

SoyHansel

Lo mismo digo. No esperaba verte por aquí, Mickey Altieri…

SoyHansel

(+) —Lentamente, ella se acercó, y sus labios rozaron los suyos por primera vez. Un estremecimiento le recorrió la espalda; su aliento mezclado con el aroma leve de su piel le hizo cerrar los ojos por un instante. Los labios eran cálidos, suaves y firmes para alguien tan veleidoso, rudo y volátil a la vez. Sintió la humedad, la suavidad, el roce perfecto que parecía medir cada sentimiento contrariado suyo. Un sabor sutil, dulce y cercano, lo hizo suspirar, consciente de la intensidad contenida en aquel primer choque de bocas. Todo a su alrededor desapareció: solo existían ellos, el calor que compartían y la promesa de que aquel instante no sería olvidado. —Considera esto no un castigo, sino nuestra comunión, «mi amor». —Pronunció esto último con cierta ironía en su tono de voz pues sabía que a Mickey no le resultaba gracioso esas palabras y tanta ñoñería (lo hacía para molestarlo) pero la sonrisa, por primera vez y a pesar del humor, se volvió algo sincero, casi puro. Obviamente quedaba mucho, pero algo, mínimamente abstracto, había cambiado.
            
Reply

SoyHansel

—Tras oírlo, supo que había dado en el clavo. Lo tenía bajo su dominio aunque él también la tenía a ella. Lo sabía. Una parte de ella, muy profunda, lo sabía—. Ahora lo comprendes, ¿verdad? Porque exacto, cada muerte tuya fue un intento fallido de que el mundo te respondiera, aunque fuera con un grito, muy bien dicho. Mickey, es eso, realmente. No necesitas romperte para que te vea. No tienes que gritarle al mundo con sangre para que exija tu atención. Yo ya te escucho. Yo ya te exijo esa atención.—Acortó la distancia, aun con sus pieles unidas en aquel contacto del fruto prohibido—. Diría que te sostengo, pero en realidad… solo te estoy mostrando que puedes mantenerte en pie sin usar el dolor como muleta. Te hago sentir vivo sin que tengas que destruir nada. Ni a otros. Ni a mí. Ni a ti. Y esa es la primera vez que no sabes qué hacer con lo que eres. —Cuando Mickey se acercó aún más, ella no retrocedió—. ¿Belleza en romperse? Podrías ser. Sí. Aunque para mí, la grieta no es hermosa porque muestra lo que somos. Es hermosa cuando dejamos de fingir que no existe. —Permitió que la cercanía del calor rozara su piel, como una invitación no respondida aún. Alguien más habría temblado al tener al mismísimo Mickey Altieri al lado. Ella no. —¿Te soy honesta? Mi veneno no te matará. No a ti, al menos. Mi veneno revela. Te obliga a sentir sin necesidad de romper nada. Y sí, sé que incluso el veneno más dulce deja su sabor en quien lo ofrece. Pero te prometo que no voy a beber de ese peligro a escondidas. Yo te convenceré de esto: no serás tú quien beba a la fuerza de su propia ley, ni yo quien sucumba primero, porque lo probaremos juntos, tal como Adán y Eva compartieron el mismo pecado. Compartiremos, tú y yo, el mismo destino.
Reply

SoyHansel

(+) Un lazo que se ajusta de a poco hasta que ya no sabes si te sostiene o te asfixia. Y déjame preguntarte, ¿de verdad crees que solo existes cuando alguien más deja de hacerlo? Qué irónico. Te obsesiona demostrar que estás vivo a través de tus acciones, pero en realidad lo único que haces es rodearte de muerte. Si buscas reacción, hay caminos mucho más interesantes. Tienes imaginación, una creatividad retorcida que desperdicias en sangre. Si tanto te fascina ver cómo el mundo se estremece, aprende a provocarlo sin destruirlo. Y si yo soy tu droga, entonces bebe. Pero entiende algo: yo decido la dosis. Yo marco el ritmo. Y si te atreves a probar, tendrás que aprender a parar. —Detuvo el dedo sobre su piel cálida, midiendo la respuesta en silencio—. Lo había pensado bien: matarte me dolería, porque sería aceptar tu lógica, la lógica de que la única manera de probar una transformación personal es borrando a otros y ¿sabes qué? No puedo permitírmelo. Si te mato, me convierto en la extensión de tu argumento; me vuelvo la mano que confirma tu sed. Ahora, besarte… también sería doloroso. Sería un pacto de intercambio, un juramento de vernos sin anestesia. Y un pacto duele de una manera más sutil: te obliga a quedarte; te deja expuesto a sentir cosas que no controlas. Duele más que una mordida  tuya que haga sangrar mis labios. La sangre se seca, la rendición frente al sentimiento no.
            Pero lo he decidido, Mickey. Te voy a apuñalar, pero no con un puñal, sino con mi encanto, con mis palabras. ¿Por dónde empezamos? Primero: no te comparo con Billy. Él era una tormenta desbocada; tú eres el abismo que la sostiene, el vacío supremo. Y voy a sacarte de él con paciencia fría, con preguntas que te despojen, con una actitud que no te deje esconderte. Empieza a beber de mí, si quieres. Prueba mi veneno, mis palabras, mi silencio, mi mirada, mi desdén. Pero hazlo, como te confesé, sabiendo que yo marco la dosis.
Reply

SquadHiddenForest

¿ Gracias ? Creo

SquadHiddenForest

Si no creo que sea buena idea de tu parte
Reply

SquadHiddenForest

¿ Que ? No, no que me acuerde al menos ¿ Estas bien ? 
Reply

SquadHiddenForest

Soy que te importa, muy lindo mi nombre ¿ no ? 
Reply