¿Triste? Triste es que alguien te deje solo porque cree que así podrás triunfar y convertirte en quien estás destinado a ser. Me pasó hoy, y sé que lo recordaré por siempre.
Pero bueno, como decía mi profesor de literatura, amar es el arte de sufrir, y hoy sufro… sufro como si me fuera a morir.
No han pasado ni dos horas desde que nos dijimos adiós y ya lo extraño. No hay nada que hacer: éramos demasiado jóvenes para prometer cosas de adultos. Aun así, estoy segura de que lo amaré por siempre, mi querido M.
P.D.: Mi fanfic Kagehina nace de ese “si tan solo hubiera” que duele en todas las historias que no pudieron ser.
En él, Hinata deja a Kageyama para que alcance sus sueños y se convierta en alguien en la vida. Pero la ironía es cruel… esta vez, mi Kageyama fue quien me dejó a mí, creyendo que así me estaría salvando. Y aunque entiendo el motivo, el vacío que dejó duele como si el amor también tuviera que sacrificarse para que uno pueda seguir.
(Dejen que refleje mis traumas ok.)