alfa jóven, trataba de ser el mejor padre y esposo pero era difícil.
ahora su omega debía estar odiandolo por lo que hizo, no cuido a su cachorro como debía, en ese descuido pudo haberlo lastimado, debió mantenerse atento y bajar su fiebre, mantener a su cachorro cómodo para que se sintiera mejor pero había querido ayudar, in-ho se veía muy cansado y era quien se trasnochaba al lado de su pequeño para asegurarse de que estuviera bien y durante el día debía hacer las labores del hogar, estudiar para sus exámenes y cuidar de un bebé, su omega no la tenía nada fácil y él solo quería apoyar pero lo arruino.
no podía culpar a su omega, estaba preocupado y él la había cagado, sabía que su cachorro era lo más importante, para ambos lo era pero in-ho era su madre, era algo diferente, por eso no podía culpar nunca al omega de reaccionar de esa forma pero su alfa y él se sintieron regañados, tristes al ver lo inútiles que eran, para un alfa no había nada más humillante que no poder proteger lo más importante en sus vidas, sus manadas, y él no lo hizo, puso en riesgo a su hijo e hizo llorar a su omega.
miro al omega salir sin importarle nada más, sabía que no era momento, sabía que in-ho seguía furioso y preocupado, solo esperaba que su hijo estuviera bien y entonces se disculparia como es debido, su cachorro era prioridad ahora, solo deseaba que estuviera bien, que no fuera algo grave y que su bebé se recuperará para que volviera a ser el cachorro risueño y celoso de su mamá, su hijo no merecía todo eso, si tan solo pudiera quitarle todas sus enfermedades y ponerselas él lo haría sin dudar pensaba sentado en aquella silla en un pasillo