Al final, el condecito es un mal perdedor y hace de todo para arruinar a la prota, incluso llega con su madre sin invitación a incordiar en una fiesta en Blairmuir (casa del prota) ofresida por la prota. Todos los invitados (parte de ellos son de la élite de Londres) son testigos de sus malas formas hacia la prota y ese es el punto donde se hunden sus malas intenciones. El prota no es el pobre sin dinero qu todos piensan ya que realmente tiene una verdadera fortuna producto se su trabajo. Al final, los protas se casan y tienen si no mal recuerdo, cuatro o cinco hijos, el primogénito deberá continuar con la línea del ducado de Glenmuir, por te recordarás el actual duque (primo del prota) sólo tuvo una única hija la cual no puede seguir con la línea sucesoria.