chillirabitJC

¿Alguna vez pensaron que la vida es una sucesión de cosas buenas y malas? Quizá lo sea. Yo personalmente creo que deberíamos seguir a nuestro corazón. Y si no es al corazón, a esa parte del subconsciente, ese algo, que susurra cosas cuando creemos que estamos en lo cierto, y lo niega. Nada es fácil ni lo fue nunca, solo debemos soportar el camino y tener la fuerza de amarnos a nosotros mismos, incluso cuando el mundo quiere ahogarnos entre dudas, dándonos coces como si de un caballo desbocado y agobiado se tratase. Amen a quien su corazón dicte, pero ámense sobre todo a ustedes mismos, pues nadie puede amar si se odia profundamente a sí mismo.

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¿Alguna vez pensaron que la vida es una sucesión de cosas buenas y malas? Quizá lo sea. Yo personalmente creo que deberíamos seguir a nuestro corazón. Y si no es al corazón, a esa parte del subconsciente, ese algo, que susurra cosas cuando creemos que estamos en lo cierto, y lo niega. Nada es fácil ni lo fue nunca, solo debemos soportar el camino y tener la fuerza de amarnos a nosotros mismos, incluso cuando el mundo quiere ahogarnos entre dudas, dándonos coces como si de un caballo desbocado y agobiado se tratase. Amen a quien su corazón dicte, pero ámense sobre todo a ustedes mismos, pues nadie puede amar si se odia profundamente a sí mismo.

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Que nadie sepa que aún te pienso
          Que nadie sepa que aún te anhelo
          Que nadie sepa que soy de hielo
          Que nadie vea el remordimiento
          Que nadie vea la culpa, las fantasías de boda, las calmas sin tormenta ya
          Que alguien me regale un intento
          Que alguien te saque de mi entendimiento
          Que alguien me saque de este infierno
          Que alguien venga y cuente cómo me siento
          Porque te quiero. Y que alguien me apuñale si miento.

chillirabitJC

Franz Kafka pidió que quemaran todos sus inéditos. Su amigo desoyó la petición y por eso podemos leer sus novelas a día de hoy.
          
          Sean amables con los escritores. La mayoría son su propio, y máximo crítico. Solitarios, obsesos. Ya lo decía Camus: eso no es sano.