Estoy muy decepcionada, parece que ahora a todo el mundo hay que explicarle temas de decencia humana básica. Y no, no por que te diga que te calles cuando das tu mensaje de odio significa que estoy vulnerando tu derecho a libre expresión.
Y la libertad que prometen no es libertad de derechos, es libertad del mercado, desregulación estatal; lo contrario a una democracia representativa.
Y sí, probablemente todos los poderosos formen parte de una red de pedofilia mundial y no porque sean "malos", es por que son humanos retorcidos y sociopatas que no pueden concebir el relacionarse sin la necesidad de aplastar todo a su paso, de explotar cada ápice miserable de la inocencia que nunca tuvieron, y para eso se alimentan lujuriosamente de la agonía ajena, reflejo de sus políticas parasitarias. La pedofilia no es un deseo sexual, es una enfermedad del poder.
Y así como bombardean Gaza hace años, y asi como todos ya tienen el cuello torcido por tanto mirar a otro lado, ahora la guerra marcha campante, y el resurgimiento de las ultraderechas utiliza nuestra cultura como arma. Bello siglo el nuestro, donde mis convicciones fueron diseccionadas y renombradas por neofascistas que ahora utilizan el discurso de los reprimidos como si fuera el de ellos. Que naúsea.
No digo que no haya esperanza, el tiempo es eterno y el humano finito. Siempre parece el fin de los tiempos cuando caen bombas, pero las bombas ya llevan cayendo hace décadas, sin interrupción, porque ingenuos de nosotros que proclamamos defensores de la paz internacional a los protagonistas de las guerras mundiales.
Esto acabará, yo lo sé. Acabara cuando las nuevas matanzas hagan recordar al hombre y a la mujer los vastos terrorres de la obediencia, que vean las consecuencias por su silencio y que dejen de quemar a los sabios porque la ignorancia ya los condenó.
Y cuando griten por paz, espero que lo graben en piedra.