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⠀⠀virgen cuyo llanto perlático inunda los litorales
⠀⠀del gran piélago, queda fatídicamente supedi-
⠀⠀tada á la ribera. allí, hízose él remanso, no del
⠀⠀agua, sino de una compañía. talasomaníacos.
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de Afrodita, á quien la memoria convocaba por
la blandura sumisa con que su carne plegábase al
desnudo, viva aún, sin resistencia, era ella imagen
rediviva. recreábasela en el cuadro del Nacimiento
de Venus, adheriendo el salitre á su cutícula, más
una revelación hierática que resto: Amphitrite.
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¿su afectividad? dispuesta á la deriva, entregada
al oleaje basal de estímulos turbios, allí donde se
la sujeta á la llamada ciega del mar al que no en-
tra: ése pulso arcano que desarma el albedrío. la
desnudez no le era escándalo ni entrega, era há-
bito del cuerpo al no vigilárselo. de desgarradas
cuerdas vocales, que vedábanle la réplica, abría-
se un silencio que no era vacío, sino receptáculo
colmado de ficciones ajenas, hasta confundirla
con lo que proyectábanle. talasofóbica. 26. 1'64.
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ㅤno era el Empíreo el que aguardaba al mance-
bo consagrado al dogma; aguardábale, en cam-
bio, su reflejo suspendido en la vastedad oceá-
nica, donde su alma vislumbraba un resplandor
numioso, un pálpito celeste: no á ardid de una
promesa, más como una visión transida. Tristán.
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allí, bajo la mole líquida que lo abismaba, dormí-
an sus ruegos, sus ansias, encalladas en la sal
sagrada. no era en él pulsión de suicida, sino la
disposición inconfesa; la del que, sin transgredir,
déjase hallar por la fatalidad: no pecador directo,
sino víctima propiciatoria, yacente, ¿su alma? en
gracia. ictiòfago autárquico, nutrido de la pesca
que su propia red arrastra. abúlico. 27. 1'78.
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- de dos corazones que, engrillados en el seno abisal del mar, repiten un síncope cuyos pulsos jamás remontan.
- JoinedAugust 24, 2023
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sujétame á fuerza del ahogamiento, pues no nacimos para perdurar: era un beso del abismo, un vértigo que nos expatriaba de la orilla.View all Conversations