Riku̲ya̲ ⎯⎯⎯⎯ maldita... radio. /se quejó, dándoles unos golpecitos a la máquina lejos de la tecnología actual; un cacho de metal que andaba con mucha suerte. suspiro, se quejo de nuevo en su mente y pataleo el piso bajo ella, hundiéndose así en el asiento improvisado que había conseguido en el escalón de la calle. veamos... ni siquiera tengo señal... ¿acaso es imposible que uno escuche un programa de radio hoy en día? /empezó a mascullar, dejando a su lado todo intento de seguir probando (o sea, la radio) rendida, se cruzó de brazos. está bien... me voy a imaginar la charla de shōwa... si, debe estar hablando algo de.. esa carne dura que comió en.. ¿Filipinas? ¡agh, no lo recuerdo!