¿Qué tiene que no tenga yo?
Nada más, solo me queda tu fotografía y nada más. Daría todo por tenerte y escuchar tu voz.
[...]
Que mala suerte tuve yo, pero por qué mi amor, es por qué tiene la belleza que no tengo yo, es que te gustan sus caricias y las mías no.
(Tengo pensamientos malignos con esta canción).