Queridos lectores,
Como todo en estas fechas, el año se pliega sobre sí mismo y nos invita a mirar atrás… y también a mirar hacia delante.
Hoy quiero detenerme un momento para daros las gracias. Gracias por leer Aerthalon, por acompañar cada capítulo con vuestra paciencia, vuestras teorías, vuestros silencios y vuestros mensajes. Una historia no existe del todo hasta que alguien la lee, y vosotros la habéis hecho vivir.
Este año ha sido un camino compartido. Cada escena, cada decisión de los personajes, cada sombra y cada destello ha encontrado eco al otro lado de la pantalla. Saber que estáis ahí es, sin duda, uno de los mayores motores para seguir escribiendo.
Respecto al próximo capítulo: ya está en marcha. No está detenido, sino madurando. Hay momentos de la historia que necesitan reposo, tomar forma con calma, para llegar como deben. Enero será su llegada, y quiero que lo haga con el peso, la emoción y la coherencia que Aerthalon merece.
Gracias por vuestro tiempo, que es lo más valioso que podéis ofrecer.
Gracias por la confianza.
Gracias por caminar conmigo por este mundo.
Os deseo un nuevo año lleno de buenas historias —leídas, escritas o soñadas—
y nos seguimos encontrando muy pronto entre las páginas de Aerthalon.