Feliz nuevo año, me he tardado casi un día pero en mi defensa estuve exhausto y dormí demasiado. Quisiera darte palabras de ánimo pero sé que no son del todo suficientes, a veces resultan fantasiosas o típicas. Por lo tanto, mi deseo para tí es que puedas mejorar cada aspecto que has considerado como una piedrita en el zapato, de que seas capaz de conseguir ser mejor de lo que te has propuesto pero sin abandonar tu esencia. Me refiero a que crezcas sin presiones, no pensando que debes correr para alcanzar a todos los demás, tú ve a tu ritmo: paso a paso, porque nunca llegarás tarde a ninguna parte, solo a tiempo. Al tuyo propio.